Como dije en mi entrada de ayer, mi madre era profe y también fue mi profe. Hasta 5º de EGB era maestra en una escuela unitaria, que para quien no lo sepa, era una escuela donde estábamos todos los niños en una misma clase (desde parvulitos hasta 8º) y con una misma maestra que nos daba todas las asignaturas.
La escuela se cerró y mi madre y todos los niños nos fuimos a un grupo escolar donde ya estábamos repartidos por cursos y teníamos más de un profe.
Lo de que tu madre sea tu profe era un poco rollo, no sabía cómo tratarla (hace 25 años tratábamos a los profes de usted), no sabía cómo llamarla (profe, mamá, doña M, porque sí, los niños llamábamos a los profes don y doña).
Así que cuando nos fuimos para el nuevo cole estaba contenta, iba a tener otra profe, doña Isabel. Era una gran profe, sacó de mí muchas cosas buenas, escribía cuentos y poesías con los que gané algún premio, peleó para que dibujase,... Doña Isabel era "aliada", así era como mi madre definía su situación; era monja aunque no estuviese en un convento ni vistiese hábito.
Hoy me la encontré por la calle. Desde hace unos años cada vez que me la encuentro me hace proposiciones para que vaya a sus reuniones, para que forme parte de grupos católicos,... Y eso a pesar de que ya en otra ocasión me preguntó si estaba en mi mente formar una familia o si sentía que Dios me llamaba. Evidentemente le dije que quería formar una familia pero sigue sondeándome cada vez que me ve. O sola o con mi hermana. ¿Qué puede pensar ella? Nunca me vio con mi madrileño, si ella supiera... Menuda aliada sería yo.
La escuela se cerró y mi madre y todos los niños nos fuimos a un grupo escolar donde ya estábamos repartidos por cursos y teníamos más de un profe.
Lo de que tu madre sea tu profe era un poco rollo, no sabía cómo tratarla (hace 25 años tratábamos a los profes de usted), no sabía cómo llamarla (profe, mamá, doña M, porque sí, los niños llamábamos a los profes don y doña).
Así que cuando nos fuimos para el nuevo cole estaba contenta, iba a tener otra profe, doña Isabel. Era una gran profe, sacó de mí muchas cosas buenas, escribía cuentos y poesías con los que gané algún premio, peleó para que dibujase,... Doña Isabel era "aliada", así era como mi madre definía su situación; era monja aunque no estuviese en un convento ni vistiese hábito.
Hoy me la encontré por la calle. Desde hace unos años cada vez que me la encuentro me hace proposiciones para que vaya a sus reuniones, para que forme parte de grupos católicos,... Y eso a pesar de que ya en otra ocasión me preguntó si estaba en mi mente formar una familia o si sentía que Dios me llamaba. Evidentemente le dije que quería formar una familia pero sigue sondeándome cada vez que me ve. O sola o con mi hermana. ¿Qué puede pensar ella? Nunca me vio con mi madrileño, si ella supiera... Menuda aliada sería yo.

